¿Cómo trabajo?

Los años de experiencia profesional me hacen entender la psicoterapia como una relación profesional en la que interviene una persona con un compromiso de cambio y un psicoterapeuta que le acompaña, guía y facilita en dicho proceso, utilizando diferentes técnicas psicoterapéuticas, con el objetivo de que el paciente descubra sus recursos internos saludables.

Sin olvidar la condición psíquica y psico-física del paciente, sus impulsos, la importancia de la infancia, del entorno y de lo aprendido en el pasado, mi propuesta psicoterapéutica completa este esquema dando también mucha importancia a la responsabilidad del paciente sobre lo que hace con todas esas condiciones, y a su libertad para adoptar una actitud más sana frente ellas.

A la persona que quiere enfrentar sus dificultades personales y/o relacionales de manera más satisfactoria y no sabe cómo hacerlo.

A la persona que no sabe cuál es su dificultad personal y/o relacional pero se da cuenta de que “algo no va bien”.

A la pareja que se encuentra en un momento de confusión, de desencuentro en su relación matrimonial o de pareja.

A los padres que viven una situación relacional complicada con sus hijos o que ven sufrir a sus hijos por problemas escolares, relacionales, de maduración y no saben cómo ayudarles.

Desarrollo programas de:

  • Psicoterapia individual de adultos
  • Psicoterapia individual de adolescentes
  • Psicoterapia de pareja
  • Psicoterapia de familia
  • Psicoterapia de grupo de adultos
  • Psicoterapia de grupo de adolescentes
  • Escuela de padres

A través de un método de trabajo estructurado que consta de varias fases:

  1. Información clara antes de comenzar la psicoterapia sobre todos los aspectos que tienen que ver con el proceso psicoterapéutico que se va a emprender.
  2. Valoración del motivo por el cual la persona decide comenzar el proceso.
  3. Definición de las áreas de abordaje psicoterapéutico, es decir, identificación de manera consensuada con la persona del área problemática activa y actual.
  4. Abordaje psicoterapéutico basado en las propuestas de la terapia familiar sistémica, psicoterapia breve, psicosomática, terapia localizada en la emoción, EMDR y logoterapia utilizando diferentes técnicas conductuales, cognitivas, psicodramáticas, relajación, focusing, pautas saludables de autocuidado, etc.

Todo ello desarrollado dentro de un entorno donde la persona descubre las actitudes, los recursos y habilidades de que dispone y encuentra el coraje para hacer realidad los cambios que necesita.

Por claridad para el paciente…

Durante todo este tiempo de práctica profesional he ido evidenciando que el ofrecer una metodología de trabajo clara ayuda a la persona que acude a consulta. Esta claridad da confianza y permite al paciente evitar la angustia que le puede provocar el no saber cómo es y cómo se va desarrollar el proceso psicoterapéutico.

y por estar avalado…

Mi constante formación profesional me permite incorporar los nuevos conocimientos profesionales en psicología. Junto a esto, mi participación en grupos multidisciplinares de evaluación y diagnóstico de los abordajes más adecuados para cada problemática, proporcionan a la persona la seguridad de un servicio psicoterapéutico profesional y cualificado.

Cada persona y cada problema son diferentes y por lo tanto, cada persona reacciona de forma distinta al proceso psicoterapéutico. Hay personas que experimentan cambios desde la primera sesión y otras que necesitan un número mayor de sesiones para nosotros.

Es importante ser conscientes de que una dificultad con la que se lleva conviviendo mucho tiempo difícilmente va a resolverse en unas pocas sesiones y aunque realizar un proceso psicoterapéutico requiere asumir un esfuerzo personal y económico importante no hay mejor inversión que la que incide en nuestro bienestar.

No es posible determinar a priori la duración exacta, ya que ésta depende de varios factores como son el tipo de dificultad, su gravedad, el tiempo que lleva instalada esa dificultad en la vida de la persona, la colaboración y el compromiso de la persona con su terapia. Este compromiso es fundamental e implica una asistencia regular a las sesiones y la asunción de la propia responsabilidad en el proceso de cambio.

En un primer momento se recomienda asistir con una frecuencia semanal. Cuando la persona esté estabilizada se pasará a espaciar cada vez más las sesiones hasta su alta definitiva. Cada sesión tiene una duración de cincuenta minutos.

Centro Sanitario reconocido por la comunidad de Castilla La Mancha, nº Registro Sanitario 1906839